Angelina Jolie es actriz, directora, productora. Ha dedicado buena parte de su vida a la labor humanitaria. Es madre de seis. Sin embargo, corría riesgo de quedar marcada para siempre como la ex de Brad Pitt, más después de su escandaloso divorcio que tardó más de cinco años en concretarse, mientras se filtraban acusaciones de todo tipo. Pero Angelina ha dejado todo eso detrás: Jolie cumple 50 años consagrada a sus tareas activistas y convertida en una poderosa voz crítica dentro de Hollywood.
Desde ya, las heridas tardan en sanar: Angelina se casó con Brad Pitt, su tercer matrimonio, en 2014, y formaron una familia con seis hijos, tres adoptados y tres biológicos. Se separaron en 2016, se divorciaron en 2019, en medio de todo tipo de versiones: “Brangelina”, la pareja dorada de Hollywood, había comenzado de manera escandalosa (él estaba en pareja con Jennifer Aniston) y terminaba también en escándalo. Y el lío se alargó: recién a fines de 2024 pudieron sellar el divorcio, ocho años después de que ella presentara la demanda para poner fin a su matrimonio alegando “diferencias irreconciliables”.
En el proceso, Jolie explicó cuáles eran esas diferencias irreconciliables: Brad parecía atravesar problemas con el alcohol y se había vuelto violento con sus hijos, asfixiando a uno y golpeando a otro. Y a ella misma, según contó ante un tribunal el año pasado, había sido víctima de esa violencia.
El juez dictó tenencia compartida, 50-50, pero la familia está rota: algunos de los hijos se han posicionado a favor de su madre y rechazado a su padre públicamente. El caso más notorio es el de Shiloh, primera hija biológica de la pareja, que se cambió el apellido tras cumplir 18. Ahora es Shiloh Jolie, decisión que, dicen, enfureció a Brad, para quien su madre ha contaminado su relación con su hija. Para Jolie, en cambio, bastante bien trata a Pitt todo el mundo: la actriz piensa que Hollywood se ha puesto de lado de su marido, perdonando sus pecados en tiempos de furiosas cancelaciones.
EMPODERADA
Pero Angelina está decidida a que ese no sea el final de su historia: son numerosas las divas que trabajaron en Hollywood y quedaron marcadas por un escándalo, pero ella quiere gambetear ese capítulo de su vida y seguir adelante con lo suyo. Para ello, eligió como su primer proyecto tras el divorcio encarnar nada menos que a Maria Callas, diva trágica, en un papel que para muchos fue un intento de levantar un Oscar.
Para “María”, la biopic de Callas del chileno Pablo Larraín, Angelina puso el cuerpo y la voz, transformándose completamente para convertirse en la soprano griega en sus años finales: durante la promoción de la película dijo una y otra vez que se sentía conectada con Callas, con su soledad y su tristeza. En las mismas entrevistas, repetía también que “de todos los lugares del mundo, Hollywood no es uno sano”.
Hollywood es su casa: hija de la actriz Marcheline Bertrand y del actor Jon Voight, desde muy chica estuvo en los sets. A su padre la une una relación tormentosa (que comenzó cuando él dejó la familia cuando ella tenía dos años; “los dos somos ‘drama queens’”, llegó a decir), y también a la industria, que ahora mira con recelo y llama “superficial”: los años traen sabiduría y al mirar atrás Jolie parece ver en sus comportamientos problemáticos marcas de esos ambientes que le tocó transitar de pequeña.
De chica, Jolie dejó la secundaria para vivir con su novio punk, aprendiendo el oficio de funeraria y también el manejo de cuchillos. A los 16 ya vivía sola, y sus 20 fueron igualmente tormentosos, sufriendo trastornos alimentarios y probando “casi todas las drogas posibles”. Se hizo adicta a la heroína, intentó quitarse la vida dos veces, deprimida, incluso contrató un sicario para que la matara. A los 24, sufrió una crisis nerviosa. Dos años más tarde, tras adoptar a su primer hijo, Jolie encontró la estabilidad y más tarde declaró: “Sabía que una vez que me comprometiera con Maddox, nunca volvería a ser autodestructiva”.
Ahora, una Jolie madura y ya curtida parece ver su carrera de otra manera: utiliza su peso para encarar la lucha en favor de los derechos educativos y de las mujeres en los países en vías de desarrollo. Como enviada especial del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) desde 2012 a 2022, Jolie visitó Irak, Siria o Pakistán. En sus más de 60 misiones sobre el terreno, dio testimonio del sufrimiento y la resiliencia e instó a soluciones urgentes para proteger los derechos y la seguridad de las personas desplazadas, según la institución.
Su última aparición pública la realizó el pasado mayo en Cannes, un festival por el que no desfilaba desde 2011 y al que acudió para apoyar a estrellas emergentes. Es una Angelina a la que no le importa correrse del centro, y que tras mil y un tormentas parece estar lista para pasar algunos años en paz, lejos de las luminarias.
❑ 50 años
❑ Actriz protagónica en 22 películas, cosechó 3.628.681 dólares en la taquilla
❑ Ha ganado dos premios Oscar
❑ Estuvo casada tres veces: con Johny Lee Miller, Billy Bob Thornton y Brad Pitt
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